Diego Armando Maradona dejó el mundo terrenal pasado el mediodía de la jornada de ayer, a causa de un paro cardiorrespiratorio. El 10 y sus pinceladas excelsas de buen fútbol, dieron cátedra en innumerables encuentros a lo largo y ancho del país. Villa María fue testigo de eso en aquel mítico partido que disputaron Alumni y Argentinos Juniors , el 22 de diciembre de 1979 en la plaza Manuel Anselmo Ocampo.

Radio Show dialogó con Sergio “Nipón” Bazán y Héctor “Pelusa” Machado, quienes como jugadores del Fortinero estuvieron presente en el campo de juego en aquella tarde en la que el Bicho de la Paternal se impuso al conjunto villamariense por 5 a 2.
“Nipón” comenzó su relato declarando que cuando se enteró de la noticia estuvo llorando prácticamente toda la tarde. E instantáneamente repasó las acciones de aquel día: “El día que vino el Diego tenía 19 años y yo tenía la misma edad. Sabíamos la trascendencia del partido. Pero recién ahora me estoy dando cuenta de la magnitud de ese partido”.

Bazán era el arquero de aquel combinado local y sufrió el talento del Diego, que anotó dos goles a 18 minutos del primer tiempo y a los 22 del complemento. El entrevistado describió uno de ellos, que fue de tiro libre. “Antes del partido la Pepona (José Omar Reinaldi) me dijo que tuviera mucho cuidado porque le iba a pegar por arriba de la barrera. La anécdota que puedo contar es que la barrera se puso mirándome a mí y no la pelota. Yo les pregunté por qué se habían puesto así y me contestaron: ‘Mirá si nos vamos a perder el gol’. Jugar contra Diego fue lo máximo que pudo tocarle a cualquier jugador”, destacó.
Pelusa por su parte se desempeñó como mediocampista por derecha y fue el autor de la infracción que derivó en el tanto del 10. Al referirse a tal acción contó: “Él (por Bazán) se enojó conmigo porque yo le hice el foul al Diego al borde del área y le quedó justa para quedarle con chanfle de zurda. Él dice que la quiso sacar. Pero tuvimos que ir cuatro o cinco jugadores a desenroscarlo de la red”.
Al mismo tiempo, Machado no olvidó la dificultad que implicaba por aquellos años marcarlo al ex Campeón del Mundo con la Selección Argentina en México 1986: “Tenía un físico, parecía torneado. El Bocha Mazzini me retaba, porque él jugaba de 4 y yo de 8, y me decía: ‘¡Marcalo Pelusa, márcalo!’, pero que lo iba a marcar, vos vieras la velocidad que tenía. En una jugada, metió una rabona que casi me saca la cabeza».
En medio del cotejo, el director técnico de Alumni de aquel entonces, Iván Miranda se dirigía a este último por el apodo “Pelusa”, el emblemático apodo de Maradona. Diego, pillo como siempre, le dijo: “Ah, ¿a vos también te dicen Pelusa?”.
Al ser consultado por esta particular historia, el mediocampista evocó: “Ahí aproveché y le pedí la camisa. Me fui al vestuario a buscarla y el Surdo López (técnico de Argentinos, con anterior paso por Alumni) me regaló la bolsa completa con toda la ropa. Yo me agarré la camiseta y el pantalón del Diego. Pero ya no tengo más nada, porque de tanto usarla se me rompió”.
Al cierre ambos aludieron a que significó para ellos, el también ex jugador de Boca Juniors y Barcelona. Bazán enfatizó: “Creo que esta Dios y después Diego”. Machado, en la misma línea, remarcó: “Para mi Maradona fue todo. Fue lo más grande. Argentina fue conocida en el fútbol por él”.
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