En redes sociales comenzaron a circular mensajes que no aconsejan el uso de protector solar a la hora de exponerse al sol en verano.
Las publicaciones hablan de lo importante que es desarrollar lo que llaman un “callo solar » o resistencia al sol por exposición prolongada. En segundo lugar, sostienen que los protectores solares “son tóxicos”
Sin embargo, ambas afirmaciones son falsas. La exposición al sol persistente y sin la protección solar adecuada producen un envejecimiento prematuro de la piel, lesiones precancerosas y cáncer de piel, advierten especialistas y sociedades científicas.
Las cremas solares a la venta en la Argentina, están autorizadas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
Cecilia Ventrice, médica dermatóloga, explicó a Chequeado: “La moda del callo solar no tiene fundamento científico, tampoco lógico. Basta ver los resultados de una piel engrosada, opacada, arrugada y manchada para entender que la piel no se acostumbra al daño de la radiación ultravioleta (UV), por más que se intente exponer la misma en forma paulatina. Por el contrario, solo logra un evidente daño visible y un no tan evidente riesgo de mutaciones en el ADN”.
Por su parte, Andrés Politi, médico dermatólogo y coordinador de la Campaña Nacional de Prevención de Cáncer de Piel de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), contextualiza: “Hace muchísimos años se habla de la idea de que la piel se ‘curte’ con la exposición progresiva. Y eso era lo que se recomendaba. Se suponía que el primer día de vacaciones se usaba un protector más alto y paulatinamente cambiabas a protectores más bajos”.
Sin embargo, el especialista aclaró que “aquellas personas con la piel ‘curtida’, principalmente debido a su contexto laboral, como guardavidas, albañiles, pescadores, empleados de la construcción, representan 1 de cada 3 muertes por cáncer de piel (no melanomatoso)”, según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La Asociación Argentina de Dermatología (AAD), recomienda para lograr una exposición segura con protector solar:
- Usar aquellos que posean un factor de protección solar (FPS) mayor o igual a 50, para protegernos de los rayos UVB y que contengan el símbolo UVA.
- Aplicarlo antes de salir procurando no olvidar ningún área susceptible a la exposición. Esto es especialmente importante para las orejas, la nuca y los empeines.
- Aplicarlo cada 2 horas en caso de estar al aire libre, si la sudoración es profusa o si se sumergió en el agua. En interiores y alejados de las ventanas no es necesaria la aplicación ni reaplicación.