Una nueva ola de robos de autos con inhibidores se viene dando en la ciudad. Los casos registrados se dieron en inmediaciones de escuelas.
Las víctimas son padres de alumnos que se bajan a acompañarlos a los establecimientos educativos. Los ílicitos quedaron registrados en cámaras de seguridad y ante la situación tomaron fotos del automóvil en el que huían.