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Recomendaciones para una alimentación segura en las fiestas

Con la proximidad de las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, el Ministerio de Salud emitió una serie de recomendaciones cruciales para garantizar una alimentación segura durante estas festividades. La advertencia destaca la importancia de extremar los cuidados en la preparación, manipulación, conservación y compra de alimentos, con el objetivo de prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos (ETA).

Las ETA son provocadas por la ingestión de alimentos o bebidas contaminados con gérmenes como virus, bacterias y parásitos, capaces de afectar la salud de quienes los consumen. Es crucial tener presente que la contaminación no siempre altera el sabor, color o aspecto de los alimentos, por lo que la vigilancia y las prácticas seguras son fundamentales.

Los síntomas de las ETA incluyen dolores abdominales, diarrea, vómitos, fiebre y, en casos más severos, síntomas neurológicos, ojos hinchados, dificultades renales o visión doble. Ante estos cuadros, se aconseja acudir al centro médico de forma inmediata, ya que la duración e intensidad de los síntomas dependen de diversos factores.

Particular atención debe prestarse a personas mayores, niños y niñas menores de 5 años, así como a personas gestantes, considerados grupos de riesgo, ya que las consecuencias pueden ser severas e incluso fatales.

Entre las recomendaciones emitidas se destacan pautas para las compras, la higiene y preparación de alimentos, y la conservación a temperatura adecuada. Se enfatiza la importancia de adquirir productos en establecimientos que cumplan con condiciones higiénicas y sanitarias, leer detenidamente los rótulos y rechazar productos vencidos o que muestren señales de falta de higiene.

En el proceso de preparación, se subraya la necesidad de una rigurosa higiene personal, limpieza constante de utensilios y superficies, y la utilización de agua potable en todo momento. Además, se aconseja cocinar los alimentos por completo, lavar frutas y verduras frescas, y conservar adecuadamente los alimentos cocinados y perecederos, evitando que permanezcan a temperatura ambiente por más de dos horas.

Estas medidas buscan garantizar la seguridad alimentaria durante las festividades, promoviendo hábitos que prevengan posibles riesgos para la salud y permitan disfrutar de manera segura de las celebraciones de fin de año.