Desde mañana, los argentinos enfrentarán un nuevo aumento en el precio de las naftas, como parte del plan de descongelamiento de impuestos y precios implementado por el gobierno de Javier Milei. Este incremento, que oscilará entre un 3% y 4%, se suma a una serie de ajustes que impactarán en el bolsillo de los consumidores en los próximos meses.
El aumento, que se aplicará directamente sobre el precio final de los combustibles líquidos, no depende de las petroleras, sino que es consecuencia de la actualización del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que estaban sin modificar desde mediados del mandato anterior.
Según los cálculos realizados por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), este aumento significará un incremento del 50% en el impuesto a los combustibles, lo que podría traducirse en un aumento del 4,4% en el precio de la nafta en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y del 3,8% en Córdoba.
En términos monetarios, el impuesto, que era de $65 por litro, se elevará a $98 por litro, representando un aumento del 50%. Sin embargo, aún existe la posibilidad de que las petroleras apliquen incrementos adicionales por costos, lo que podría impactar aún más en el precio final.
Este nuevo aumento en el precio de las naftas genera preocupación entre los consumidores, especialmente ante la perspectiva de futuras subas en los meses venideros. Los argentinos se ven obligados a ajustar sus presupuestos para hacer frente a estos aumentos, que afectan no solo al bolsillo de los conductores, sino también al costo de vida en general.