Hace dos semanas las lluvias incrementaron el caudal de los ríos serranos de Córdoba que atravesaban un largo periodo de sequía.
Las precipitaciones que iniciaron el martes por la madrugada en distintos puntos de la provincia y continuaron durante el miércoles, significaron impactantes crecidas en distintos lugares.
En Carlos Paz, las precipitaciones varían según la cuenca del río San Antonio. En la cuenca alta, se registran 12 milímetros; en la media, 20 milímetros; y en la baja, 30 milímetros. En tanto, en el Perilago hubo 32 milímetros en total.
Otros diques también han visto incrementos significativos: Los Molinos subió 33 centímetros, La Quebrada 30 centímetros, La Viña 65 centímetros y Pichana 56 centímetros.
Este miércoles a la mañana, ingresó una crecida de 2,9 metros en Cuesta Blanca, por lo que el Departamento de Unidades de Alto Riesgo (DUAR) debió cerrar todos los vados sobre el río San Antonio.
Por otra parte, en la zona del Balneario La Toma la creciente fue de tres metros, mientras que en el vado de Cabalango fue de un metro. También se registraron incrementos en las cuencas del río Cosquín.
También hubo crecidas en todos los ríos del departamento Calamuchita, especialmente en el de Santa Rosa, y algunos vados permanecían clausurados por precaución.
En el departamento Santa María, en tanto, el río Anisacate tuvo una crecida de tres metros que generó el cierre preventivo del puente 9 de Julio.
En Traslasierra, las lluvias también favorecieron el caudal de los ríos Mina Clavero, Panaholma y Río Chico de Nono.
Las crecidas se caracterizan por comportamientos impredecibles, con incrementos vertiginosos del caudal de agua, y arrastre de objetos y materiales que el cauce del agua acumula, lo cual significa un alto riesgo contra la vida y los bienes de las personas.
Ante situaciones de emergencia provocadas por la tormenta llamar al 911 de la Policía o al 100 de bomberos y protección civil.