El Índice de pobreza alcanzó en el primer semestre del año un 52,9%, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Esta cifra es mayor que el 41,7 % de finales del año pasado. En tanto, el Índice de indigencia se ubicó en 18,1%.
Esto implica que, sobre una población de 46 millones de personas, 24,3 millones son pobres, y entre ellas, 8,3 millones no tienen el dinero mínimo para comprar la comida que les garantice la subsistencia.
Solo los trabajadores registrados del sector privado tuvieron un aumento por encima de la inflación, al registrar un alza del 93,6%, mientras que los ingresos de los empleados públicos aumentaron 73,3% y lo de los trabajadores “en negro” el 69,8%, informó el Indec.
Además, durante el primer semestre se registró caída en el nivel de la actividad económica del 3,2%, y la tasa de desocupación pasó del 5,7% de finales del 2023, al 7,6% al terminar a finales de junio, según datos del Indec.