Naciones Unidas hoy conmemora el primer Día Mundial del Baloncesto, después de que fuera aprobado el pasado mes de agosto en la Asamblea General de la ONU. Se ha elegido la fecha del 21 de diciembre porque fue precisamente el 21 de diciembre de 1891 cuando se jugó por primera vez al baloncesto. Fue en la Escuela Profesional de Formación YMCA de Springfield, Massachusetts, en los Estados Unidos.
Fue el Dr. James Naismith, instructor canadiense de educación física, quien desarrolló el juego para mantener activos a sus alumnos durante los meses de invierno.
La decisión de proclamar el Día Mundial del Baloncesto es un recordatorio de que el deporte puede ser una herramienta poderosa para promover la paz y el desarrollo sostenible.
La popularidad global del baloncesto también lo convierte en una plataforma para abordar cuestiones importantes, como el cambio climático y la salud pública. Eventos de alto nivel, atletas destacados y equipos internacionales pueden servir como vehículos para la conciencia y la educación sobre temas urgentes. El baloncesto se convierte así en una vía para inspirar y movilizar a la comunidad global en la búsqueda de soluciones.
En la actualidad, el baloncesto se ha convertido en uno de los deportes más populares y practicados del mundo. La Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) calcula que al menos 450 millones de personas lo practican en todo el mundo. Ha formado parte también del programa olímpico desde su introducción en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. Además, cuenta su versión paralímpica con el baloncesto en silla de ruedas, presente en los Juegos Paralímpicos desde su primera edición, en Roma 1960.
Las mujeres empezaron a jugar al baloncesto en 1892, es decir, menos de un año después de que se inventara el juego. El baloncesto femenino debutó como deporte de equipo en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976.