En una iniciativa desesperada, 18 familias llevan 25 días acampando frente a la Municipalidad, exigiendo soluciones habitacionales. La situación ha llevado a la habilitación de un puesto de ventas para subsistir, y ahora, planean llevar a cabo una olla popular como medida de visibilización y llamado de atención.
El acampe frente al edificio gubernamental es su forma de expresar la urgencia de sus necesidades habitacionales.
Hasta el momento, no han recibido una respuesta concreta por parte del municipio, y la incertidumbre sobre su futuro habitacional persiste. Se reunieron con el secretario de gobierno local, Eduardo «Tati» Rodríguez, y tras el encuentro comentaron: «Nos dijeron que levantáramos las carpas, que iban a mandar un asistente social, nos querían pagar un alquiler, pero no una vivienda. A la mayoría nos desalojaron».