El Gobierno ha dispuesto el otorgamiento automático de beneficios de emergencia agropecuaria a los productores que han sido afectados por la sequía. Entre las medidas adoptadas se encuentra la suspensión hasta el próximo ciclo productivo de la iniciación de juicios de ejecución fiscal y del ingreso de anticipos de impuestos nacionales.
El objetivo de estas medidas es brindar asistencia de forma inmediata a los productores afectados por los eventos climáticos extremos que enfrenta nuestro territorio, poniendo a su disposición herramientas financieras, fiscales y de ayuda económica, facilitando su acceso y simplificando los trámites administrativos necesarios.
El decreto establece que los contribuyentes cuya actividad principal sea la agrícola-ganadera, cuyos establecimientos se encuentren en una zona de emergencia o desastre agropecuario por sequía ya declarada, así como aquellas que se declaren y homologuen hasta fin de año, «obtendrán automáticamente los beneficios dispuestos por esta medida».
Estos sujetos gozarán del beneficio de la suspensión hasta el próximo ciclo productivo después de finalizado el período de emergencia o desastre agropecuario por sequía, de la iniciación de juicios de ejecución fiscal y traba de medidas cautelares. Con estas medidas, el Gobierno busca brindar apoyo a los productores afectados y aliviar su carga financiera en este difícil contexto climático.