Con la llegada del verano, aumenta la preocupación por el dengue, una enfermedad transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Ante esta realidad, es fundamental conocer los síntomas y tomar medidas preventivas para evitar la propagación de la enfermedad.
Las autoridades de salud recomiendan tomar medidas simples pero efectivas para protegerse a uno mismo y a la familia de los mosquitos. Una de las estrategias más importantes es eliminar los criaderos potenciales, pero también existen otras medidas que pueden ayudar a prevenir las picaduras.
- Colocación de mosquiteros: Instalar mosquiteros en puertas y ventanas, así como también tules sobre cunas y cochecitos de bebés, ayuda a evitar que los mosquitos ingresen a los hogares.
- Uso de repelentes: Aplicar repelente frecuentemente en la piel expuesta es una medida efectiva para evitar las picaduras. En el caso de niños y niñas, es recomendable aplicar el repelente en las manos y luego frotarlas en su cuerpo.
- Vestimenta adecuada: Usar ropa clara que cubra los brazos y las piernas, especialmente durante actividades al aire libre, ayuda a protegerse de las picaduras. El color claro de la ropa actúa como un elemento disuasorio para los mosquitos.
- Evitar estar al aire libre durante el amanecer y el atardecer: Los mosquitos están más activos durante estas horas, por lo que es recomendable evitar actividades al aire libre en estos momentos del día.
Es importante estar atento a los síntomas del dengue, que pueden aparecer entre 3 y 14 días después de la picadura del mosquito infectado. Algunos de estos síntomas incluyen fiebre moderada a alta, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, cansancio intenso y la aparición de sarpullidos en la piel.
En casos graves, el dengue puede provocar dificultad para respirar, sangrado y complicaciones graves en los órganos. Ante cualquier síntoma, es fundamental acudir de inmediato a un centro de salud y evitar automedicarse.