En el primer semestre de este año se quemaron en Córdoba 2.737 hectáreas. Es algo más de la superficie afectada en 2024 en el mismo período.
Sin embargo, de enero a julio, las condiciones climáticas generan mucho menor riesgo de fuego. A partir del segundo semestre del año, Córdoba entra en una etapa de mayor incidencia de los incendios forestales y rurales.
Más que nada en agosto y septiembre cuando los vientos, los pastizales resecos, las lluvias escasas y la temperatura que comienza a subir, generan condiciones propensas al inicio de fuego y mayor dificultad para contenerlos.
Los últimos datos oficiales sobre incendios en Córdoba muestran que en el trimestre de abril a junio de este año hubo 127 incendios, con 1869 hectáreas afectadas en todo el mapa provincial.
De esos tres meses, fue junio el de mayor afectación y el tipo de cobertura predominante fue la de arbustales-matorrales.
Un dato llamativo es que hubo una alta incidencia porcentual de focos en el departamento Capital, por los reiterados focos en su anillo de circunvalación.