Este jueves se registrarán lluvias en la región y como resultado el descenso de las altas temperaturas que tienen lugar por estos días. La rotación del viento al sur traerá ráfagas y el polvo levantado por el viento, debido a la sequedad de agosto, va a reducir la visibilidad. Ese cambio de tiempo es el que se asocia a Santa Rosa, no una tormenta mitológica con lluvia y relámpagos.
La leyenda se remonta a principios del siglo XVII, en esta época del año, cuando la religiosa Isabel Flores de Olivia, más conocida como Rosa, realizó una plegaria como último recurso ante el desembarco de piratas holandeses en la «Ciudad de Los Reyes», en Lima. Dicen que su oración dio resultado y se formó en el cielo una tormenta descomunal que impidió que llegaran a tierra. Desde entonces, se llamó «Tormenta de Santa Rosa» a este fenómeno.
A pesar de ello, de acuerdo con estadísticas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), un evento de esta magnitud, solo se da unas 16 veces cada 142 años en la provincia de Buenos Aires.
Por Carolina Fissore