De acuerdo con el último relevamiento del Instituto de Datos Espaciales de Córdoba (IDECOR), durante los primeros nueve meses del año la superficie afectada alcanzó las 7.773 hectáreas, distribuidas en 445 focos. Los numeros confirman que la provincia de Córdoba registra uno de los niveles más bajos de incendios forestales y rurales de los últimos 25 años.
Los números confirman que la estrategia integral que pone el foco en la prevención, la detección temprana y la intervención inmediata ante cada foco, da resultado. Todo esto es gracias al trabajo llevado a cabo por la gestión provincial mediante el Plan Provincial de Manejo del Fuego.
El monitoreo constante en tiempo real de las condiciones meteorológicas e indicadoras de riesgo son claves, junto a alertas tempranas. La cobertura llevada adelante con recursos humanos, vehículos terrestres, medios aéreos y herramientas tecnológicas dio resultado para reforzar la respuesta operativa de las brigadas y equipos de emergencia.
Si bien las condiciones climáticas vinculadas al fenómeno El Niño generaron un entorno propicio para limitar la propagación de las llamas, las cifras ratifican el impacto de sostener políticas públicas sólidas, infraestructura adecuada y personal capacitado.

