Desde la Dirección de Jurisdicción Farmacia, dependiente del Ministerio de Salud, recordaron la importancia de adquirir todo tipo de medicamentos sólo en farmacias habilitadas, incluidos los denominados de “venta libre”.
Porque aquellos que son comprados fuera de las farmacias pueden resultar peligrosos. La cuestión principal es que no cuentan con la supervisión profesional necesaria, no se puede certificar su origen y tampoco su conservación.
Además, estos productos pueden ser falsificados, adulterados o alterados, lo cual incrementa el riesgo de efectos adversos y fallos terapéuticos.
Las farmacias garantizan la correcta conservación, manejo y dispensación de los medicamentos. Además, están sujetas a estrictos controles sanitarios y deben cumplimentar las normas vigentes.
Por su parte, los farmacéuticos como profesionales de la salud, son responsables de verificar la autenticidad, asegurando que las personas reciban productos seguros y eficaces. Sólo ellos pueden garantizar que el medicamento que llega al usuario fue a través de una cadena de comercialización segura, la que involucra a laboratorios productores, droguerías y farmacias