El 19 de marzo de 2020, el presidente, Alberto Fernández anunciaba el inicio del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en Argentina. A partir de las 0 horas del día siguiente, el 20 de marzo de 2020, comenzaba la cuarentena total para toda la población en Argentina, una nueva forma de vida que empezaríamos a conocer.
Un decreto de necesidad y urgencia, se hacia sentir con el objetivo de evitar contagios por el coronavirus. Lo que duraría 15 días, se extendió por ocho meses.
“Nadie puede moverse de su residencia, todos tienen que quedarse en sus casas”, expresaba el presidente en cadena nacional.
“Vamos a ser absolutamente inflexibles”, advirtió.
«El que no pueda explicar qué está haciendo en la calle se tendrá que someter a las penas que prevé la ley. Vamos a ser absolutamente inflexibles”, afirmó. Y pidió a “todos los gobernadores la máxima severidad”. “Vamos a ser muy severos, porque la democracia nos los exige”, agregó.
Y así comenzaba, el distanciamiento social, el aislamiento social, las recomendaciones de higiene y prevención como tapabocas, ventilación y limpieza de superficie.
Las medidas se extendieron durante largos meses, incluso algunas se extendieron hasta el 2021. En Argentina murieron por este virus alrededor de 130.000 personas entre 2020 y 2023.
Además de los fallecidos, el colapso del sistema sanitario, la pandemia dejó en e país una crisis económica agravada y tensiones sociales. Las ayudas estatales, como el IFE, buscaron amortiguar el golpe, aunque no lograron evitar el deterioro.