La Alerta Sofía se creó en 2019 a partir de la desaparición de Sofía Herrera, la pequeña de 3 años que fue vista por última vez en un camping de la ciudad fueguina de Río Grande en el 2008.
Este sistema de búsqueda se activa únicamente en situaciones de máxima gravedad, cuando un menor de 18 años desaparecido se encuentra en “Alto Riesgo Inminente”, es decir, cuando se determina que el chico corre peligro de vida.
- Que exista una denuncia formal y una investigación en curso.
- Que se trate de una desaparición vinculada a un posible secuestro o a una situación de riesgo inminente.
- Que haya información precisa y verificable que permita su difusión pública.
- Que la activación sea solicitada por un fiscal o un juez, quienes evalúan si corresponde implementarla.
Desde su creación en 2019, la activación de la Alerta Sofía como mecanismo ocurrió en ocho oportunidades, y al menos, cinco de ellas tuvieron lugar en Córdoba. La número cinco, la búsqueda de Agostina Vega.
El primer caso a nivel provincial fue el de Gianluca Tizziano Maschio Zapata (2023), un niño que fue trasladado desde Córdoba hacia Corrientes por sus padres biológicos sin custodia. El caso fue resuelto positivamente, con el menor fuera de peligro.
Luego, en febrero de 2025 se activó por Lían Gael Flores, el menor de 3 años que desapareció de su vivienda en Ballesteros Sud y sigue desaparecido.
Posteriormente, se produjo la desaparición de Pedro Teodoro Rodríguez Laurta, un pequeño de 5 años que fue secuestrado por su padre tras un episodio de doble femicidio. Apareció con vida en Entre Ríos días después de la activación de la Alerta Sofía.
En marzo de este año, se produjo la desaparición de Esmeralda Marisa Pereyra López, una menor de dos años que se ausentó del jardín de su casa en Cosquín. La rápida activación de la Alerta Sofía llevó a su encuentro pocas horas después en un descampado colindante.
Hoy la Alerta Sofia está activada para encontrar a la joven de 14 años, Agostina Vega.