Desde hace algunos años, precisamente desde el 2018, tanto el impuesto sobre los combustibles líquidos como el gravamen sobre el dióxido de carbono, se actualizan en relación a la inflación, pero de manera trimestral.
La gestión Javier Milei, a partir del inicio de 2026, habilita subas y así lo dispuso mediante el Decreto 929/2025, publicado este miércoles en el Boletín Oficial.
Puntualmente, autorizó la suba de los impuestos pendiente de 2024 y los tres primeros trimestres del año que concluye.
El ajuste tendrá impuesto en los valores al público de la Super, la nafta Virgen y el gasoil.
El Gobierno difiere, en tal sentido, un último ajuste, aduciendo que «resulta necesario, para los productos en cuestión, diferir parcialmente los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”.
Así, habrá un aumento fijo de $17,291 por cada litro en la nafta sin plomo y la virgen; en tanto para el dióxido de carbono será de $ 1,059 por litro. Para el gasoil se produce un ajuste de $ 14,39 en el segmento del impuesto sobre los combustibles líquidos ($ 7,792 por litro en el diferencial para algunas regiones del país) y de $ 1,64 por litro en el carbono.