La demora en la llegada de fondos provinciales y nacionales, junto a la caída de la recaudación que se tiene de vecinos de la ciudad que aportan mensualmente con la “cuota solidaria”, son algunos de los factores que agravaron el sostenimiento de la economía de los Bomberos Voluntarios de Villa María. A lo anterior, se agrega el aumento de los costos operativos que implicó la pandemia.
El jefe del cuerpo activo de Bomberos de Villa María, Gustavo Nicola, explicó la situación, indicando que mensualmente el cuartel requiere entre 600 mil y 700 mil pesos para funcionar.
El subsidio provincial y nacional llega a los 2.300.000 pesos anuales, por lo que el resto de los gastos lo afrontan con la cuota de los amigos solidarios.