El Gobierno nacional determinó que el transporte de media y larga distancia dejará de ser un servicio público. De esta manera, a través de una publicación en el Boletín Oficial, autorizaron el decreto por el cual se desregulan los servicios del transporte automotor de pasajeros.
Esta nueva norma, reemplaza a la que tiene más de 30 años de antigüedad. Así, se flexibilizarán buena parte de las exigencias que tienen las empresas que operan en el sector, entre ellas para la determinación de rutas, recorridos y precios. También se liberarán otras restricciones que permitirán el ingreso de nuevas compañías que operen combis en lugar de micros, y se les habilitará el ingreso a aeropuertos para levantar pasajeros.
Según se informó, el objetivo de la desregulación es lograr la liberalización y modernización del transporte automotor de pasajeros y su adaptación a la dinámica de transporte actual.
Además, se crearía un nuevo Registro Nacional del Transporte de Pasajeros. Las empresas y transportistas que ya estaban registradas no tendrán que hacerlo nuevamente. Sí deberán registrarse las nuevas que, una vez inscriptas, obtendrán de manera automática la habilitación para operar luego de cinco días post inscripción, aplicando de esta forma la nueva metodología de «Silencio Positivo» ya implementada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.
A su vez, tendrán que informar la capacidad de transporte, detallando cantidad y tipo de vehículo, cantidad de asientos, seguros contratados, la nómina de conductores a asignar y la información relativa a las licencias de conducir de los mismos, la periodicidad de los servicios declarados, el origen, las paradas intermedias y el destino del viaje.
La autoridad de aplicación de esta medida será la Secretaría de Transporte de la Nación del Ministerio de Economía y comenzará a implementarse en 60 días, cuando se realicen las actualizaciones tecnológicas necesarias.