De acuerdo a Cba24n, los últimos pronósticos del Centro Mundial de Producción de Predicciones a Largo Plazo de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevén dos escenarios igualmente probables (50 % de probabilidad en cada caso): condiciones neutras respecto al fenómeno conocido como Oscilación del Sur El Niño (ENOS) o una transición hacia un episodio de La Niña entre junio y agosto de este año.
La probabilidad de que se den las condiciones típicas de La Niña aumenta hasta el 60 % para los meses de julio a septiembre, y hasta el 70 % para el período de agosto a noviembre. Pero, la probabilidad de que vuelva a formarse un episodio de El Niño durante ese lapso es ínfima.
El Niño Oscilación del Sur (ENOS), cuya fase cálida es El Niño y la fase fría es La Niña, es una alteración a gran escala del sistema océano-atmósfera en las áreas central y oriental del Pacífico ecuatorial, además de otros cambios en la circulación atmosférica tropical, como vientos, presión y precipitaciones.
Los efectos de cada episodio de La Niña varían en función de su intensidad y duración, así como de la época del año en que se desarrolla y de la interacción con otros modos de variabilidad climática.
El medio, indicó que estos fenómenos climáticos de origen natural ocurren ahora en el contexto del cambio climático antropogénico, que provoca un aumento de las temperaturas mundiales, exacerba los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, y altera la configuración de las temperaturas y las precipitaciones estacionales.
En caso de que el evento climático de La Niña, llegue a la Argentina durante el próximo verano, los efectos podrían incluir menos precipitaciones, sobre todo en la zona de producción primaria, incluida la Provincia de Córdoba.
En esta época del año, el índice de acierto de los modelos de pronóstico estacional es relativamente bajo, por lo que debería esperarse por lo menos hasta agosto para tener un escenario con mayor certidumbre.