Cada 7 de noviembre se celebra el Día del Canillita en Argentina, una fecha dedicada a honrar la labor de los repartidores y vendedores de diarios y revistas. Este día conmemora la figura de Florencio Sánchez, célebre dramaturgo uruguayo reconocido por su obra «Canillita», que relata la historia de un joven que voceaba periódicos por las calles.
Desde el año 1947, en estas efemérides, los canillitas tienen la oportunidad de tomarse el día libre, mientras que los diarios no se editan en todo el país en un gesto de reconocimiento hacia estos trabajadores. El término «canillita» tiene sus orígenes en el término latino «canella», que se refiere a una caña o hueso largo de la pierna. En el argot local, se utiliza para designar las piernas delgadas o flacas.
En el contexto histórico, el surgimiento del diario La República en Buenos Aires marcó el nacimiento de los canillitas. Sus propietarios, Manuel Bilbao y José Alejandro Bernheim, idearon que jóvenes se dedicaran a la venta de ejemplares ubicándose estratégicamente en las esquinas de la ciudad. Este método resultaba menos costoso que el envío por correo y reducía el tiempo de espera de los lectores.
En la radio conversamos con Rosana que atiende en el puesto de calle Entre Ríos y San Martín y Mario del local que se emplaza en Buenos Aires e Irigoyen.