La Secretaría de Energía de la Nación ha aprobado el cuadro tarifario mayorista de invierno, lo que afectará a las facturas de los usuarios residenciales de segmentos de ingresos altos y medios. A partir del 1 de mayo y hasta el 31 de octubre, los hogares clasificados en el Nivel 1 (ingresos altos) deberán pagar el 100% de la tarifa, tal como se había anunciado previamente. Los hogares en este segmento presentan ingresos mensuales totales del hogar superiores a $669.298 y/o poseen múltiples propiedades, vehículos de lujo, embarcaciones o aeronaves, entre otros criterios. El subsidio para este grupo será reducido gradualmente hasta que alcance la cobertura total del costo de la energía a fines de 2022.
Los usuarios del Nivel 2 (ingresos medios) seguirán recibiendo subsidios en sus tarifas mayoristas, aunque con algunas diferencias. Los hogares de este segmento presentan ingresos mensuales totales del hogar entre $191.228 y $669.298 y pueden poseer hasta dos inmuebles y un vehículo con menos de tres años de antigüedad, entre otros criterios. El apoyo estatal se mantendrá para este grupo hasta un consumo de 400 KWh. Después de eso, pagarán la misma tarifa que los usuarios del Nivel 1.
En cuanto al segmento de menores ingresos (Nivel 3), los hogares clasificados como tal seguirán disfrutando de un beneficio total en sus tarifas eléctricas. Estos hogares tienen ingresos netos mensuales inferiores a $191.228 y poseen hasta un inmueble, entre otros criterios. No experimentarán nuevos aumentos en sus tarifas de energía eléctrica.
Es importante tener en cuenta que estos aumentos corresponden solo al costo de la energía y no incluyen los incrementos por distribución. El impacto pleno se sentirá en el Nivel 1, donde el costo de la energía mayorista subirá un 755%, provocando un fuerte aumento en las boletas que se recibirán desde junio. Para los hogares de ingresos medios, el incremento estará vinculado al nivel de consumo por encima de los 400 KWh mensuales. En cambio, para los estratos de menores ingresos no habrá nuevos aumentos.
La clasificación de los usuarios en los diferentes niveles se lleva a cabo a través del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía Eléctrica (RASE), que tiene en cuenta diversos criterios como ingresos mensuales, propiedad de inmuebles, vehículos y certificados de discapacidad, entre otros factores.