Si bien los alacranes y otros animales ponzoñosos -como arañas y serpientes- están activos durante todo el año, con la llegada de las altas temperaturas deben extremarse los cuidados.
Inicialmente es importante extremar los cuidados personales: revisar y sacudir prendas y calzados (especialmente si quedaron en el suelo) y sacudir sábanas antes de acostarse. Un dato destacable es alejar las camas de las paredes para alacranes no suban a las camas durante la noche.
En el interior de los domicilios, se deben utilizar rejillas sanitarias en desagües de ambientes y baños. Además, es fundamental controlar las entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras.
En los patios y alrededores de la casa se recomienda mantener la limpieza y controlar la basura para reducir la cantidad de insectos, arañas y cucarachas, que sirven como alimentos para escorpiones.
Ante cualquier picadura se debe acudir de forma inmediata al centro de salud más cercano o de referencia. Si se trata de un escorpión, siempre que sea factible, llevarlo vivo o muerto para facilitar la identificación de la especie.
Se puede aplicar hielo en la herida para calmar el dolor. No se debe apretar o perforar el área de la picadura, tampoco automedicarse o aplicar remedios caseros sobre la zona afectada.