Adelina Teresa Venier, vecina de Villa María aún tenía libreta cívica y desde la residencia geriátrica donde vive se comunicaron con el Registro Civil de la ciudad para tramitar su nuevo DNI.
Entre todos los agentes involucrados se armó un operativo, la buscaron y la llevaron a las oficinas municipales donde le tomaron la foto, las huellas digitales y registró su firma.
Doña Adelina tenía su libreta cívica ya añejada y ahora puede usar su flamante DNI.
La responsable del Registro Civil, Valeria Gudiño, dijo a Cadena 3 que fue un orgullo porque «101 años no son pocos y es una gran vida vivida». «Llegar a esa edad es un regalo de Dios», opinó.
Fuente: Cadena 3 Argentina.