Tras la imputación al intendente Martín Gill por violencia de género y lesiones leves, el mandatario se puso a disposición de la fiscal Juliana Companys.
El secretario de Gobierno y amigo del mandatario, Eduardo «Tati» Rodríguez lo acompañó a la unidad judicial y fue quien brindó detalles a nuestro medio: «Es una situación de su vida privada por un delito de lesiones, la finalización de una relación afectiva con una mujer de esta ciudad que denunció lesiones que estamos en condiciones de demostrar que no es así».