El comedor Caritas Felices de barrio La Calera fue víctima de robo. En este caso les llevaron un parlante que era utilizado para el taller de música.
Marisa Sánchez, referente del espacio, comentó en exclusiva con nuestro medio: «Los comentarios del barrio es que fue una mamá que viene al comedor con sus hijos, tiene problemas de adicciones».
«Me duele mucho porque cada cosa que tocan no es mio, es de los chicos», concluyó Sánchez.