El 26 de agosto se celebra el Día de la Solidaridad en conmemoración al nacimiento de Gonxha Bojaxhiu en 1910. La elección de esta fecha responde al Decreto Presidencial N° 982, promulgado tras el fallecimiento de la Madre Teresa, el 5 de septiembre de 1997.
Agnes, conocida mundialmente por su dedicación y servicio a los más necesitados comenzó su vida de servicio en 1928, cuando se convirtió en monja y se unió a las Hermanas de Loreto. En 1931, tomó el nombre de Teresa en honor a Santa Teresa de Ávila, y, con el permiso del Arzobispado, comenzó a dedicarse a ayudar a los desamparados y enfermos en Calcuta, India.
Fundó las Misioneras de la Caridad en india, donde se centró principalmente su obra, y se convirtió en un símbolo mundial de valores humanitarios y solidaridad. Su labor fue reconocida, obteniendo el Premio Nobel de la Paz en 1979. En 1980, el gobierno indio le otorgó el Bharat Ratna, el más alto galardón civil del país, en reconocimiento a su incansable labor humanitaria.
En 2003 fue beatificada por el papa Juan Pablo II, y más adelante el Papa Francisco aprobó su canonización, convirtiéndola en santa el 4 de septiembre de 2016.
En Argentina, se mantiene vivo el recuerdo a través del Premio Madre Teresa fundado en el año 2000. Este premio tiene el propósito de promover los valores de solidaridad y altruismo en la sociedad.
La Madre Teresa solía decir: “Cuanto menos poseemos, más podemos dar. Parece imposible, pero no lo es. Esa es la lógica del amor.” Su vida y su mensaje continúan inspirando a personas de todo el mundo a trabajar por un mundo más justo y compasivo.