Ricardo Rivarola, un trabajador de seguridad que se desempeña en el barrio Las Playas, realizó una denuncia en Tribunales y la Policía Departamental por dos hechos violentos de inseguridad que no fueron respondidos.
«En febrero hubo disparos en el lugar en donde trabajo, Pte. Perón 2651, llamé a la policía y no me enviaron ningún móvil. Luego sufrí un ataque que no recuerdo muy bien, alguien me pegó, me desperté en un charco de sangre y los médicos me dijeron que los golpes que tengo no son compatibles con una caída».