• La suma de tus ingresos brutos excede el máximo establecido para la categoría H ($7.996.484,12) o para la categoría K ($11.379.612,01).
  • La superficie o costo de alquiler superan los máximos establecidos por la categoría máxima disponible.
  • Superás el precio máximo unitario de venta.
  • Adquirís bienes o realizás gastos personales por un valor superior a los ingresos brutos admitidos por la categoría máxima disponible.
  • Tus depósitos bancarios sean superiores a los ingresos brutos admitidos por la categoría máxima disponible.
  • Hayas realizado importaciones de bienes o servicios durante los últimos 12 meses.
  • Realizás más de tres actividades simultáneas o tenés más de tres unidades de explotación (locales).
  • Realizás prestaciones de servicios y te categorizaste como si realizaras venta de productos.
  • Hayas realizado operaciones sin haber facturado.
  • El valor de las compras más los gastos del desarrollo de la actividad durante los últimos 12 meses suman igual o más del 80%, en el caso de venta de productos, o más del 40% cuando se trate de prestación de servicios, de los ingresos brutos máximos establecidos para la categoría máxima disponible para cada caso.
  • Estés incluido en el Registro Público de Empleadores con Sanciones Laborales (REPSAL).